En la película Megalodón 2: El Gran Abismo (The Meg 2: The Trench), además del gigantesco tiburón prehistórico Megalodón, aparecen otras criaturas marinas impresionantes y peligrosas. Pero ¿Que son realmente las criaturas terrestres de the meg 2? Lo veremos a continuación en este artículo, pero antes haremos un breve resumen del resto de criaturas de esta película:
- Tiburones Megalodones:
Son los principales antagonistas de la película. Estos tiburones prehistóricos son mucho más grandes que los tiburones blancos modernos y extremadamente voraces. En esta secuela aparecen varios Megalodones, algunos aún más grandes que los vistos en la primera película. Si quieres saber más sobre los megalodones te rcomendamos este artículo:
- Crustáceos gigantes:
Criaturas similares a cangrejos y langostas, pero de tamaño colosal. Estas bestias amenazan tanto a los humanos en el agua como en tierra, añadiendo variedad a los desafíos que enfrentan los protagonistas. - Otros monstruos marinos desconocidos:
El Gran Abismo se presenta como un ecosistema que ha evolucionado por separado del resto del mundo, por lo que contiene criaturas que desafían la clasificación conocida. Algunas son híbridos imaginarios de especies reales. - Reptiles marinos prehistóricos:
Aunque no se identifican por su nombre científico en la película, aparecen criaturas parecidas a los pliosaurios o mosasaurios, pero de menor tamaño, que son reptiles marinos prehistóricos. Aquí es donde nos vamos a detener en este artículo, vamos a analizar a estos reptiles, según la película igual de efectivos tanto dentro del agua como fuera de ella. Lo más probable es que dicho animal fuera el Ichthyostega, habida cuenta de que morfológicamente es muy parecido, si bien desconocemos las ideas del director de esta película de acción. Como veremos más adelante, este fascinante animal, no era un reptil, sino un anfibio.
Introducción al Ichthyostega
El Ichthyostega es uno de los organismos más fascinantes del registro fósil, considerado un importante eslabón en la transición evolutiva de los vertebrados acuáticos a los terrestres. Vivió hace aproximadamente 365 millones de años, durante el período Devónico Superior, y es conocido como uno de los primeros tetrápodos. Este animal encarna un momento crucial en la historia de la vida en la Tierra, cuando las criaturas comenzaron a explorar el entorno terrestre, un cambio que eventualmente daría lugar a los anfibios, reptiles, aves y mamíferos modernos.

Descubrimiento y Contexto Paleontológico
Los primeros fósiles de Ichthyostega fueron descubiertos en Groenlandia en la década de 1930 por Gunnar Säve-Söderbergh, un paleontólogo sueco. Desde entonces, se ha convertido en un modelo clave para estudiar la evolución de los vertebrados. Este animal pertenece al grupo de los tetrapodomorfos, que incluye peces lobulados y los primeros tetrápodos, lo que lo convierte en un precursor esencial de los vertebrados terrestres.
El Devónico es conocido como la «Edad de los Peces» debido a la explosión evolutiva de diversas especies acuáticas. Durante este tiempo, los ambientes acuáticos estaban llenos de competencia, lo que pudo haber impulsado a algunos vertebrados a adaptarse a la vida en tierra firme, aunque inicialmente solo de manera parcial.
Características Físicas
1. Anatomía General
Ichthyostega medía aproximadamente entre 1 y 1.5 metros de largo, con un cuerpo robusto que combinaba características de peces y tetrápodos. Su cabeza era ancha y plana, con ojos situados en la parte superior, ideal para acechar presas en aguas poco profundas. Su cuerpo estaba cubierto por escamas en la parte inferior, un rasgo típico de los peces, mientras que la parte superior era más lisa, una posible adaptación a su vida anfibia.
2. Extremidades
Una de las características más llamativas de Ichthyostega eran sus extremidades. Tenía cuatro patas bien desarrolladas, cada una con dígitos funcionales, aunque su número exacto ha sido objeto de debate (entre 6 y 8 dedos por extremidad). Estas extremidades no estaban completamente adaptadas para caminar en tierra firme, pero eran lo suficientemente fuertes como para soportar su peso en tierra y permitirle arrastrarse o impulsarse en pantanos y costas.
3. Columna Vertebral y Costillas
Su columna vertebral era robusta, con vértebras intercaladas que proporcionaban un soporte adicional. Además, poseía costillas grandes y reforzadas que ayudaban a mantener el cuerpo rígido fuera del agua, evitando que los órganos internos se colapsaran bajo la fuerza de la gravedad, un problema que los peces no enfrentan en el agua.
4. Sistema Respiratorio
Ichthyostega tenía branquias, lo que indica que podía respirar bajo el agua, pero también poseía pulmones rudimentarios. Esto último es una característica esencial que le permitió sobrevivir en ambientes con poca agua o explorar tierra firme en busca de alimento. Los pulmones estaban evolucionando como una adaptación a la vida en aguas estancadas, donde el oxígeno disuelto era limitado.

Hábitat y Modo de Vida
Ichthyostega vivía en ambientes costeros, lagos y pantanos, donde podía alternar entre el agua y la tierra. Su estructura corporal sugiere que probablemente era un cazador oportunista, alimentándose de peces, pequeños invertebrados y otros organismos acuáticos. Aunque sus patas podían soportar su peso, no era un caminante ágil; se desplazaba más eficientemente en el agua o arrastrándose sobre superficies fangosas.
El Devónico tardío estaba marcado por un clima cálido y húmedo, con vastas redes de ríos, deltas y pantanos. Estos ecosistemas proporcionaron un refugio seguro para las especies que comenzaban a adaptarse a la vida terrestre, incluyendo a Ichthyostega.
Importancia Evolutiva
1. Transición Agua-Tierra
Ichthyostega es un ejemplo clave de la transición entre los peces de aletas lobuladas (como Eusthenopteron y Tiktaalik) y los primeros tetrápodos terrestres. Poseía características que le permitían sobrevivir en ambos entornos, lo que demuestra un proceso gradual de adaptación evolutiva. Este animal destaca como un ejemplo temprano de cómo los vertebrados comenzaron a explorar y eventualmente conquistar el entorno terrestre.
2. Impulsores Evolutivos
Varios factores pudieron haber impulsado esta transición, incluyendo la competencia por recursos en el agua, la necesidad de escapar de depredadores y la búsqueda de nuevos alimentos en tierra. Ichthyostega representa una etapa temprana en este cambio adaptativo, cuando las estructuras corporales aún no estaban completamente optimizadas para la locomoción terrestre.
3. Legado Evolutivo
Los descendientes de Ichthyostega y otros tetrápodos primitivos eventualmente evolucionaron hacia formas completamente terrestres, dando lugar a los anfibios del Carbonífero y, más tarde, a los reptiles. Su existencia demuestra cómo pequeñas modificaciones anatómicas pueden generar grandes cambios en la biodiversidad a lo largo del tiempo.

Debates Científicos y Avances Recientes
A pesar de ser un fósil bien estudiado, Ichthyostega sigue generando preguntas entre los paleontólogos. Algunos de los debates incluyen:
- Capacidades Locomotoras:
Aunque tenía extremidades fuertes, no estaba completamente adaptado para caminar como los anfibios modernos. Los estudios biomecánicos sugieren que podía moverse en tierra de manera limitada, pero su movimiento era más eficiente en el agua. - Relaciones Filogenéticas:
Su posición exacta en el árbol evolutivo de los tetrápodos ha sido objeto de discusión. Mientras algunos lo ven como un verdadero tetrápodo, otros lo clasifican como un «tetrápodomorfo» más basal, más cercano a los peces que a los vertebrados terrestres modernos. - Número de Dedos:
El número y disposición de los dígitos en sus extremidades es otro tema de investigación. Fósiles más recientes han sugerido que tenía más dedos de los que se pensaba originalmente, lo que indica que los primeros tetrápodos experimentaron con diferentes configuraciones antes de establecer el patrón de cinco dedos que se encuentra en la mayoría de los vertebrados modernos.
Conclusión
Ichthyostega es mucho más que un fósil; es una ventana al pasado que ilumina cómo los vertebrados lograron uno de los mayores hitos evolutivos: la transición del agua a la tierra. Su anatomía híbrida y su capacidad para vivir en dos mundos lo convierten en un símbolo de adaptación y supervivencia en un entorno cambiante. A medida que la tecnología y los métodos de investigación paleontológica avanzan, es probable que este fascinante tetrápodo continúe revelando nuevos secretos sobre los orígenes de la vida terrestre y la evolución de los vertebrados modernos.





